Fuerza de Paz Conjunta Combinada
Se desarrolló la fase naval del Cruz del Sur IIIFuerza de Paz Conjunta
2-10-2015 | Fue
entre el lunes y el miércoles con la participación de la corbeta ARA
“Gómez Roca” y el multipropósito ARA “Ciudad de Punta Alta” de la Armada
Argentina y el patrullero de zona marítima “Marinero Fuentealba” de la
Armada de Chile.
Puerto Belgrano – Desde las primeras
horas del lunes y hasta la tarde del miércoles se desarrolló la fase
naval del ejercicio conjunto combinado Cruz del Sur III en la zona de El
Rincón de la ría de Bahía Blanca. Del mismo participaron la corbeta ARA
“Gómez Roca” y el buque multipropósito ARA “Ciudad de Punta Alta” por
la Armada Argentina y el buque patrullero de zona marítima “Marinero
Fuentealba” de la Armada de Chile, el cual operó con un helicóptero
Dauphin.
Al mando del grupo de tareas embarcaron en la corbeta argentina el
comandante del mismo, Capitán de Navío Walter Doná de la Armada
Argentina, y su jefe de Estado Mayor, Capitán de Fragata Christian
Cardemil Borst de la Armada de Chile.
La hipótesis del ejercicio planteó que las unidades navales se
desplegaran simulando ser destacadas en cumplimiento de un Mandato de
Naciones Unidas sobre un país en crisis, como parte componente de la
Fuerza de Paz Conjunta Combinada Cruz del Sur, donde los buques
desarrollaron operaciones de interdicción marítima: control del tráfico
marítimo y escolta para asegurar el arribo de suministros de ayuda
humanitaria a sus terminales portuarias.
Luego de zarpar de la dársena de la Base Naval de Puerto Belgrano, las
unidades del grupo de tareas combinada desarrollaron adiestramientos
individuales en lucha contra incendios, control de averías, roles de
abandono y estaciones de combate.
Ya en la zona de El Rincón, la “Gómez Roca” y el “Fuentealba” fondearon
para efectuar ejercicios de evacuación aeromédica (médevac). Para ello
el helicóptero Dauphin de la Armada de Chile decoló de la cubierta de
vuelo del “Fuentealba” hacia el buque argentino, donde se mantuvo
“colgado” sobre la cubierta de vuelo al tiempo que personal de la
aeronave con una camilla descendía por guinche. Allí el equipo de
sanidad de la “Gómez Roca” esperaba listo para cargar al herido quien
luego era izado desde la aeronave y transportado al patrullero chileno.
El teniente de fragata médico Mauro Caramelli que embarcó por primera
vez en un ejercicio internacional, destacó que “hubo mucha organización y
precisión. La experiencia fue muy buena porque uno comprende la
dinámica de una operación así en el mar”, y agregó, sobre el ejercicio
puntual de médevac, que “me llamó mucho la atención la velocidad con la
que se hizo; fue en muy corto tiempo lo cual es muy importante en caso
de tener que evacuar un herido real. La sincronización de helicóptero,
botes y equipo médico fue muy buena”.
Por la tarde y parte de la noche, con condiciones climáticas adversas
que se traducían en vientos de más de 35 nudos con alturas de ola
significativas, los buques desarrollaron diversas formaciones en
navegación con maniobras de pasaje al habla entre ellos, para luego
fondear en la propia zona de El Rincón.
El jefe de Operaciones del componente naval por parte de la Armada
Argentina, Teniente de Navío Guillermo Donadío, expresó que “la
actividad realizada permitió profundizar el conocimiento mutuo y la
integración, incrementando la interoperabilidad entre las Armadas y el
Componente Terrestre y Aéreo Conjunto Combinado para que esta fuerza de
paz pueda responder con mayor eficiencia en caso de un requerimiento de
la ONU”.
Registro y captura
Ya en la mañana del martes las unidades se trasladaron al fondeadero
Charlie de la ría de Bahía Blanca donde desarrollaron operaciones
contribuyentes de la interdicción marítima simulada para la práctica
desde el buque chileno al argentino, que oficiaba de buque capturado.
Esta vez el helicóptero Dauphin decoló trasladando al Grupo de Abordaje y
Registro de la Armada de Chile (GARA), compuesto por 12 hombres, los
que efectuaron un descenso en la modalidad “fast rope” (descenso rápido
por cuerda) sobre la cubierta de vuelo de la corbeta “Gómez Roca”,
apoyados de dos embarcaciones menores con una segunda fracción de asalto
del GARA.

El buque argentino tomó una postura colaborativa --sin oposición-- por
lo que el personal chileno pudo recorrer parte de las instalaciones y el
puente de comando, solicitando a los navegantes las autorizaciones e
información correspondiente, logrando así el control de la unidad. Este
tipo de operaciones requieren de una minuciosa planificación para
desarrollar acciones sincronizadas que profundicen el conocimiento
mutuo. Una vez finalizada, el grupo de Abordaje y Registro chileno
retornó al patrullero “Fuentealba” empleando las embarcaciones menores.
El Capitán de Navío Walter Doná, comandante del componente naval del
ejercicio, expresó que “los resultados fueron altamente positivos dado
que se cumplió con la premisa de la interoperabilidad, se estandarizaron
los procedimientos de Visita, Registro y Captura; los de médevac de
respuesta médica, y el control de aeronaves realizado tanto por
controladores aéreos argentinos como chilenos. Al mismo tiempo se
incrementó la integración y el conocimiento mutuo entre ambas Armadas”.

Por su parte, el Capitán de Fragata Christian Cardemil Borst de la
Armada de Chile, jefe de Estado Mayor del componente naval del
ejercicio, agregó que “se ha podido comprobar en la práctica que ambas
Armadas tienen un estilo de trabajo similar. Esto es muy importante dado
que no sólo se trata de trabajar en forma paralela, sino de generar la
sinergia suficiente para que uno más uno no sume dos, sino tres o más.
Así nuestros Estados tendrán más seguridad y confianza a la hora de
responder a un llamado de Naciones Unidas, sabiendo que sus fuerzas
están preparadas para interactuar e interoperar”.
Cada una de estas operaciones, efectuadas por separado durante la fase
naval, se combinaron en una sola operación durante el miércoles, donde
el ejercicio conjunto combinado Cruz del Sur III previó la práctica final para los tres componentes
para la evaluación y análisis por parte de autoridades civiles de ambos
países, entre las que se destacaron los ministros de Defensa.
Sobre el mediodía del miércoles, las unidades navales retomaron el canal
de acceso para retornar a la dársena de la Base Naval de Puerto
Belgrano, dando por finalizada la fase naval del ejercicio Cruz del Sur
III.
Fuente: Gaceta Marinera, Armada Argentina.