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New York Times - Ships and Shipping

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Wednesday, 30 January 2013


Denuncian el ingreso de un buque "pirata" 

al puerto de Buenos Aires

Se trata del Star Princess, un crucero de bandera inglesa proveniente de Malvinas, 

que arribará esta mañana. Habrá una manifestación. 

foto perfil.com

Agrupaciones políticas de Tierra del Fuego iniciaron ayer un ?piquete naútico? en la Dársena Norte 

del acceso al Puerto de Buenos Aires para impedir el ingreso del buque ?pirata?. | Foto: Cedoc


Agrupaciones políticas de Tierra del Fuego iniciaron ayer un “piquete naútico” en la Dársena Norte del acceso al Puerto de Buenos Aires para impedir el ingreso del buque “pirata” (así lo señalan en un comunicado) Star Princess, de bandera británica.

De acuerdo a las agrupaciones, la embarcación tuvo prohibido el año pasado el amarre al puerto de Ushuaia y cuenta con un sumario del Tribunal del Mar por “abandonar y dejar morir náufragos en el Océano Pacífico”, según detallaron.

El referente de los manifestantes, Toni López, responde a Resistencia Patriótica, una agrupación de corte nacionalista que viene denunciando el ingreso de buques ingleses en las costas argentinas.

De acuerdo a López, el crucero proveniente de las islas Malvinas intentará ingresar al puerto local hoy por la mañana: "El espacio marítimo ha sido cerrado por el bloque de países suramericanos para los buques militares, petroleros y pesqueros de bandera inglesa. Sólo nos falta terminar con el negocio de la industria turística británica", aseguró López.

Las organizaciones  que rechazan el ingreso, entre las que se cuentan la CGT y la CTA de Ushuaia, convocan a una conferencia de prensa a las 10 de la mañana en la terminal Quinquela Martín: "Para entonces, si el buque pirata pudo ser rechazado por la Unidad Táctica Néstor Kirchner será para celebrar el triunfo de los patriotas que mantienen vivo el espíritu de la reconquista y defensa de la ciudad de Buenos Aires, de la gloriosa Vuelta de Obligado, del gaucho Rivero y el grupo Cóndor, de los héroes de 1982 y de Néstor, el primer presidente suramericano en 200 años que con su acciones se llevó puestos los acuerdos de Madrid y terminó definitivamente con las relaciones carnales”, aseguran.

Fuente: Diario Perfil, Buenos Aires, Argentina.


Tuesday, 29 January 2013

Cruise ship hits rocks, runs aground on Egypt's Nile River; all 120 aboard safe


Published January 29, 2013
Associated Press



Egyptian police officials say a cruise ship has run aground on the Nile River near the southern city of Aswan, but all 120 people aboard survived.
The officials said the ship was travelling to the city of Luxor, north of Aswan, when it hit rocks and took in water before running aground on Tuesday.
Local villagers and police helped rescue all 120 Egyptian passengers and crew.
None of the passengers were injured, said the officials, who spoke on condition of anonymity because they were not authorized to brief the media.

 A ship carrying hundreds sinks in Egypt
(Photo: Ahram Arabic News Website)

Source: Fox news.


Bucear en la historia


Bajo las aguas de la bahía de Scapa Flow (Escocia) yacen barcos de las dos guerras mundiales

Alli decidieron los alemanes hundir su propia flota antes de entregarla a los británicos


La flota alemana -74 buques- fue conducida por los británicos a Scapa Flow en 1918, donde permaneció custodiada junto a sus 1.800 marineros. / GETTY IMAGES

¿Scapa Flow? Sí, ¡Scapa Flow! Porque lo que allí ocurrió es fascinante. Allí se produjeron el suicidio naval y el reflotamiento de barcos de guerra más espectaculares de la historia. Allí perdió la vida el legendario mariscal de campo Lord Kitchener. Allí, el audaz comandante de un submarino alemán que llegó a patrullar el Cantábrico durante la guerra civil española echó a pique el Royal Oak, antaño orgullo de la Armada británica. Tras el infierno de la guerra, el cementerio marino de Scapa Flow es hoy un paraíso para el buceo.
 Podemos hablar de ensenada o rada. Pero lo entenderemos mejor si decimos que Scapa Flow es una gran bahía (20 kilómetros de largo por 14 de ancho) situada en las Islas Orcadas (Orkney Islands), al norte de Escocia. Tan protegida está por sus islotes, sus escollos naturales y sus obstáculos artificiales que Scapa Flow se convirtió en el fondeadero de la flota británica de alta mar durante las dos guerras mundiales.
El 11 de noviembre de 1918, los alemanes habían perdido el conflicto bélico que empezó en julio de 1914. Los Aliados no sabían qué hacer con la novísima y casi intacta flota germana que el 31 de mayo de 1916 desafió la supremacía naval británica en la batalla de Jutlandia. Así que mientras las partes beligerantes estaban en pleno armisticio para negociar lo que sería el Tratado de Versalles (firmado el 28 de noviembre de 1919), la imponente Armada alemana, 74 barcos de guerra, fue desarmada y escoltada por los buques de guerra aliados hacia el fondeadero de Scapa Flow el 21 de noviembre de 1918.
Era la alemana una flota impecable, construida a marchas forzadas por orden del káiser Guillermo II para acabar con el tradicional poderío británico. De hecho, los alemanes ganaron la batalla de Jutlandia en 1916, aunque no con la autoridad y la contundencia suficientes como para volver a enfrentarse a los dueños de la mar (Rule, Britannia! Britannia rule the waves!). Pero el 21 de noviembre de 1918 la marina de guerra germana ya no era, sensu stricto, la Flota Imperial. El káiser había abdicado el día 9 de aquel mes para dar paso a la inestable República de Weimar.
Los aliados dejaron en Scapa Flow apenas 1.800 marineros alemanes al cuidado de sus 74 barcos. Para la tripulación alemana, aquello fue humillante. Antes y durante los siete meses que pasaron en Scapa Flow hubo conatos de amotinamiento por parte de aquellos uniformados a los que había seducido la revolución rusa de 1917; una revolución que llegó a extenderse por Alemania en octubre de 1918 con el levantamiento de la marinería en Kiel y la agitación de dirigentes izquierdistas como Rosa Luxemburgo y Karl ­Liebknecht.
"Un oficial inglés hubiera hecho lo mismo", dijo Reuter tras hundir su propia flota
Pero el comandante alemán al mando en Scapa, contraalmirante Ludwig von ­Reuter, solo pensaba en su responsabilidad como oficial al mando. Era un hombre de una pieza; un prusiano de esa vieja escuela que exigía de un militar conciencia del deber y sentido del honor.
Y todo por leer un periódico atrasado. Reuter paseaba por la cubierta de su buque insignia, el SMS Emden (SMS: Seiner Majestät Schiff, barco de su majestad), repitiéndose que, pasara lo que pasase en Versalles, él no iba a entregar sus barcos al enemigo. Los acontecimientos se precipitaron debido a dos sucesos insólitos.
El primero es que a Reuter le traducen un titular del diario londinenseThe Times, fechado el 16 de junio, según el cual los Aliados daban a los alemanes de ultimátum el 21 de junio para cerrar los acuerdos de paz. Lo que entonces no sabía el oficial alemán es que aquel ultimátum fue postergado dos días, hasta el 23, y que el Tratado de Versalles se firmó o, mejor dicho, fue impuesto a los alemanes el 28 de junio. Y no lo supo porque los británicos le suministraban la prensa con cuatro días de retraso. Así que el contraalmirante asumió que el 21 de junio se podían reanudar las hostilidades y que el enemigo se haría con sus 74 buques de guerra.
El segundo suceso, insólito (¿o no tanto?), es que aquel 21 de junio el oficial al mando de la flota británica, vicealmirante Sydney Fremantle, se había llevado todos sus barcos de maniobras con la idea de que a su marinería le diera un poco el aire. Apenas dejó atrás un par de destructores para que vigilaran a los alemanes.
Las dudas sobre la decisión de Fremantle tienen que ver con las interpretaciones de la historiografía naval moderna. Grosso modo:Francia e Italia querían parte de los barcos alemanes como botín de guerra. Pero a los británicos no les interesaba en absoluto reforzar la Armada de nadie. Además, en Londres, el almirantazgo contaba con que Reuter podría hundir su propia flota. Y cuando esto ocurrió, el Gobierno de Su Majestad se declaró públicamente indignado, pero privadamente debió de sentir cierto alivio. Porque ¿tiene sentido que, conocedor de las intenciones de Reuter y sabedor de que el ultimátum acabaría el 23 de junio, Fremantle se llevara de Scapa su flota aquel 21 de junio?
Y Berlín se mostró compungido por la pérdida, pero íntimamente orgulloso de aquella gesta heroica.
A las 10.30 del 21 de junio de 1919, Ludwig von Reuter, uniforme impecable y Gran Cruz de Hierro al cuello, dio la orden de hundir sus barcos. Recurrió al sistema morse, a los focos y a las banderas de señalización. Las tripulaciones abrían válvulas, escotillas y compuertas. Luego izaban la bandera alemana, cosa que tenían prohibida, y se subían en los botes salvavidas para alejarse del barco mientras se iba a pique.
“Más vale honra sin barcos que barcos sin honra”. Estamos hablando de 74 barcos de guerra: 10 acorazados, 6 cruceros pesados, 8 cruceros ligeros y 50 destructores. Los grandes acorazados desplazaban hasta 26.000 toneladas. El suicidio de tan impresionante flota fue un acto absolutamente extraordinario en la historia naval. Fremantle, avisado de lo que estaba ocurriendo, volvió a la rada y consiguió salvar 22 barcos, bien acercándolos a la costa, bien evitando su hundimiento, a veces a tiro limpio. Porque los británicos mataron a nueve alemanes por participar en los hechos. Fueron las últimas bajas de la guerra de 1914.
El 21 de junio de 1919, un total de 52 barcos de guerra quedaron en el fondo del mar a una profundidad de entre 30 y 45 metros. Von Reuter fue llamado a la nave capitana de Fremantle, el HMS Revenge (HMS: His/Her Majesty’s Ship). El almirante británico lo acusó de deslealtad, de traición y de faltar al código sacrosanto de la Marina. No sabemos cuán cínico fue aquel gesto. Pero sí sabemos (The Grand Scuttle. Dan van der Vat. Waterfront, 1986) lo que el alemán contestó al británico. “Estoy convencido de que cualquier oficial naval inglés, en la misma circunstancia, habría hecho lo mismo que yo”.
La gran flota alemana no fue derrotada ni por los cañonazos del enemigo ni por la pluma de los diplomáticos de Versalles, sino por la decisión de un marino con sentido del honor y devoción a su patria. Más de medio siglo antes, el almirante español Casto Méndez Núñez declaró en la guerra del Pacífico (1865) aquello de “más vale honra sin barcos que barcos sin honra”.
Tenía que ser un tipo así el que, siendo un acaudalado empresario que se dedicaba a vender chatarra, tuviera, un día, la idea de reflotar barcos de miles de toneladas
Ernest Cox, el hombre que todo lo reflotaba. Tenía que ser un inglés excéntrico, pero cabal; bien vestido, pero mal hablado; temido, pero respetado. Y cabezota, sobre todo cabezota. Se llamaba Ernest Cox (1883-1959). Tenía que ser un tipo así el que, siendo un acaudalado empresario que se dedicaba a vender chatarra, tuviera, un día, la idea de reflotar barcos de miles de toneladas cuando no había, a principios del siglo XX, tecnología alguna que permitiera concebir semejante operación.
Tres o cuatro años después de acabar la Primera Guerra Mundial, hacía falta mucho metal para mover la industria. Y Cox pensó en la cantidad de acero, hierro, bronce, plomo o cobre que había en aquellos barcos alemanes hundidos en Scapa Flow.
Se puso manos a la obra. Creó una compañía. Compró al almirantazgo británico sus primeros 2 acorazados y 26 destructores. Montó unos astilleros en torno a la ensenada de Scapa y se rodeó de cuanto técnico y buzo tenía a mano. Su idea era reflotar los barcos y desguazarlos para vender metal y chatarra. Pero no tenía ni idea de cómo hacerlo, así que se pasó ocho años en las Orcadas (de 1924 a 1932) metido en faena.
Scapa Flow está en el quinto infierno. Hace mucho frío y viento. La tarea del reflotamiento empezó siendo una pesadilla. Cox colocaba muelles flotantes a la altura del barco hundido y sus buzos pasaban cadenas por debajo del casco para intentar levantarlo. Pero los pecios escoraban y se caían. Hasta que ideó un sistema que consistía, básicamente, en parchear todos los huecos del barco, inyectar aire comprimido en su interior y extraer toda el agua posible con bombas hidráulicas.
El 4 de agosto de 1924 reflotó su primer barco: el V 70, un pequeño destructor (800 toneladas). A partir de entonces todo fue razonablemente bien hasta que se le atragantó el SMS Hindenburg, un crucero acorazado de 26.180 toneladas. Ese monstruo fue su pesadilla. Cuando se le había hundido tres veces, la última por una tormenta después de conseguir sacarlo, lo dejó hasta más ver. Cuatro años después, el tenaz emprendedor volvió al Hindenburg. Había perfeccionado tanto su sistema de reflotamiento que el 23 de julio de 1930, al segundo intentó, el formidable acorazado alemán emergió majestuoso sobre las aguas.
Aunque perdió dinero en Scapa Flow (10.000 libras de la época, una fortuna), Ernest Cox ganó una reputación que lo acompañaría hasta su muerte. Fue El hombre que se compró una flota, como titula su libro el escritor Gerald Bowman (The man who bought a navy. Harrap, 1964). Y fue el hombre que la reflotó hasta que, en 1933, cayó el precio de la chatarra y otra empresa, Metal Industries, continuó el trabajo.
Tumbas de guerra: el misterio del Vanguard, la muerte de Lord Kitchener en el Hampshire y la tragedia del Royal Oak. Una de las tres tumbas de guerra de Scapa Flow es la del HMS Vanguard, un acorazado británico que, anclado a puerto, se hundió el 9 de julio de 1917 al estallar su pañol de municiones. El naufragio, que costó la vida a más de 700 hombres, sigue rodeado de misterio: no se sabe aún si ocurrió un accidente en el polvorín del barco o si fue objeto de sabotaje por parte de un agente alemán, como sugiere el historiador escocés Lawson Wood (Scapa Flow, Dive Guide. Aquapress, 2008).
La segunda tumba es el HMS Hampshire, un crucero acorazado de 10.850 toneladas que fue hundido por una mina alemana el 5 de junio de 1916 frente a los acantilados de Marwick Head (costa oeste de las Orcadas). Su naufragio también fue dramático: murieron 643 hombres y se salvaron solo 12 en un bote salvavidas. Pero la sorpresa fue que el barco llevaba, en misión secreta, al todopoderoso mariscal de campo y ministro británico de la Guerra lord Horatio Herbert Kitchener.
En Scapa Flow, a Lord Kitchener lo recibió el almirante John Jellicoe, que apenas unos días antes se había enfrentado a los alemanes en la mencionada batalla de Jutlandia. Kitchener pasó por el fondeadero camino de Rusia, donde iba a negociar un acuerdo de guerra con el Gobierno de Moscú. Por desgracia, entre él y Jellicoe escogieron un día en el que se desató un temporal espantoso y una ruta llena de minas alemanas. Héroe de Jartum, Lord Kitchener fue también un militar sin escrúpulos que creó, durante la guerra de los bóers, el primer campo de concentración del siglo XX. Su estilo, salvando las distancias, inspiró años más tarde a generales estadounidenses como Patton: genio militar, poca disciplina ante el superior y un ego descomunal.
Ya como ministro de la Guerra en 1914, Kitchener recuperó algo de estima popular cuando un cartel de reclutamiento metió su imagen en la mente de todos los británicos. Fue ese cartel, imitado después por Estados Unidos con el Tío Sam, en el que Kitchener, gorra de plato y espeso mostacho, señalaba con dedo conminatorio: “Your country needs you!” (¡Tu país te necesita!).
La tercera tumba de guerra hay que buscarla en la Segunda Guerra Mundial (1939-1945). Los alemanes llevaban 30 años queriendo penetrar en Scapa Flow. Pero la rada parecía inexpugnable. Aún quedaban redes, pontones y pecios. Por no hablar de ese abrigo natural que constituían Scapa y las islas de alrededor. En una de ellas, Fair Isle, en 1588, encalló El Gran Grifón, uno de los barcos de la española Armada Invencible, según sostiene Agustín Rodríguez González, miembro de la Real Academia de la Historia.
El alto mando alemán estaba tan decidido a atacar Scapa que eligió dos armas letales: un marino intrépido y un submarino de probada capacidad de fuego. El oficial fue el teniente de navío Günther Prien. Y el submarino, un U-Boot, de esos que fueron mortíferos contra los Aliados durante la Primera Guerra Mundial, pero también en la Segunda, porque el 14 de octubre de 1939, Günther Prien (1908-1941), al mando de su U-47, consiguió sortear todos los obstáculos de la ensenada y colarse en Scapa Flow.
Prien ya soñaba de adolescente con el gran navegante portugués Vasco de Gama (1469-1524) y, por cierto, patrulló las aguas del Cantábrico durante unos meses de 1937, en plena guerra civil española.
Alrededor de la una de la madrugada de aquel 14 de octubre de 1939, el HMS Royal Oak estaba anclado en Scapa. Había sido el orgullo de la Royal Navy en la Primera Guerra Mundial. Y en la Segunda, aunque lento y con menos maniobrabilidad que otros buques más modernos, no dejaba de ser un acorazado de 29.150 toneladas que tenía 188 metros de eslora, 28 de manga y una dotación de 1.200 hombres.
El atrevido Prien entró en la rada con marea alta. Aunque jamás lo reconociera, sus primeros torpedos contra el Royal Oak fallaron. Pero tuvo la sangre fría de dar la vuelta a su submarino para recargar y lanzó una segunda andanada que, esta sí, dio en plena línea de flotación del buque enemigo.
La incursión de Prien fue recibida con alborozo en Alemania. El mismísimo Adolf Hitler lo condecoró con la Cruz de Hierro. Pero los británicos sufrieron una de las mayores tragedias de su larga historia naval. El hundimiento del Royal Oak fue un infierno que costó la vida a 833 hombres. Desde aquel día, cada 13 de octubre, la Unidad de Buceadores de la Armada británica desciende a la popa del barco para cambiar su bandera. La vieja enseña se limpia y es entregada a la asociación de sobrevivientes del Royal Oak en homenaje “a los hombres que dieron la vida por su rey y su nación”.
Del infierno de la guerra al paraíso del buceo. En Scapa Flow quedan unos sesenta pecios, cuatro aviones incluidos. Pero lo que atrae a los buceadores de medio mundo son los siete grandes barcos de la antaño Flota Imperial alemana, esos que ni Cox ni sus sucesores llegaron a reflotar. Son tres acorazados de unas 26.000 toneladas ­(König, Kronprintz Wilhelm y Markgraf) y cuatro cruceros de 5.000 toneladas (Brummer, Dresden, Cöln y Karlsruhe).
Bucear en estas insignes reliquias es una experiencia única para cualquier submarinista. Las inmersiones profundas requieren cierta veteranía. Hay que bajar hasta 45 metros con una o dos botellas de aire a la espalda para, luego, hacer las correspondientes paradas de descompresión. El viento en superficie es frío, y las aguas, gélidas. El autor de este reportaje buceó en aquellos barcos un mes de agosto y emergía tiritando. Durante la inmersión, una nube de plancton hace que la visibilidad sea escasa. Con todo, hay un momento absolutamente conmovedor al observar el descomunal casco de un acorazado hundido en 1919.
Para un buceador serio, hay un antes y un después de Scapa Flow. A excepción de las tres tumbas de guerra, donde está prohibido bajar, pueden visitarse pecios a poca profundidad para disfrute de los menos expertos (ver la guía de buceo del escocés Rod Macdonald: Dive Scapa Flow. Mainstream, 2011). Scapa Flow es un cementerio marino que alberga horrores inolvidables, pero también ofrece una feliz recompensa a todo aquel que sienta pasión por el submarinismo. Porque bucear en Scapa es bucear en la historia.
Fuente: El País, España.

Navios-Varredores são recebidos por autoridades em Aracaju


Navios-Varredores “Anhatomirim”, “Araçatuba” e “Albardão” abertos a visitação pública no Porto de Sergipe
Os Navios-Varredores (NV) “Anhatomirim”, “Araçatuba” e “Albardão”, da Força de Minagem e Varredura, subordinada ao Comando do 2º Distrito Naval, foram recebidos, no dia 11 de janeiro, em Aracaju (SE), por uma comitiva composta pelo Deputado Federal Mendonça Prado; pelo Capitão-dos-Portos de Sergipe, Capitão-de-Fragata Eron Gantois Marçal; pelo Presidente da Sociedade Amigos da Marinha-Sergipe, Arcízio Campos; pelo Capitão-de-Mar-e-Guerra (RM1) Vieira Figueiredo; e pelo Coronel (EB) Robervão Leitão.
A comitiva acompanhou, a bordo, as manobras de navegação em águas restritas e de atracação no Rio Sergipe. Na chegada a Aracaju, os NV que estavam realizando etapa do Estágio de Verão com Aspirantes da Escola Naval percorreram o canal de navegação ao longo da orla fluvial da cidade, atracando no cais da extinta SERGIPORTOS.
O evento chamou a atenção da sociedade e da mídia local, pois, há muitos anos, não se tem registro de uma visita simultânea de três Navios-Varredores ao Porto de Sergipe. Durante a estadia em Aracaju, os NV estiveram abertos à visitação pública, quando receberam cerca de 3.000 visitantes.

Fuente: Marinha do Brasil.

Monday, 28 January 2013


OPERACIÓN “FRATERNIDAD ANTÁRTICA I”
Escala logística en Chile
28-1-2013 | El “San Blas” realizó la carga prevista en el puerto de Punta Arenas. Se embarcaron también civiles que trabajarán en la reconstrucción de la base antártica brasileña Comandante Ferraz.
En navegación - El transporte ARA “Bahía San Blas” zarpó del puerto chileno de Punta Arenas luego de permanecer tres días realizando la escala logística previa a su viaje a la Antártida, en el marco de la Operación “Fraternidad Antártica I”.

Luego de arribar a Punta Arenas, el miércoles 23 al mediodía, comenzó el trabajo de carga de 43 contenedores habitacionales con destino a la base brasileña Comandante Ferraz. Asimismo se embarcaron 17 civiles: 8 canadienses, 6 chilenos y 3 brasileños, que son jefes, técnicos y operarios de la empresa Weadher Haven, que se encargarán del ensamblado y puesta en funcionamiento de los contenedores habitacionales en la Antártida.

Asimismo en el puerto chileno, el buque completó el abastecimiento logístico necesario para el cruce al continente antártico: se almacenaron víveres y combustible para las embarcaciones menores. 






Visitas protocolares

Durante los días en el puerto chileno el comando del “San Blas” realizó las visitas protocolares correspondientes. El jueves, el comandante, capitán de corbeta Carlos Schavinsky Trinchero, y el oficial de enlace a bordo, capitán de fragata Marcelo Dalle Nogare, visitaron al comandante en jefe de la Tercera Zona Naval, contraalmirante Kurt Hartung Sabugo.

Posteriormente se dirigieron al Consulado Argentino en Chile donde fueron recibidos por el cónsul general de la República Argentina, Horacio Martínez Adalid, el cónsul más austral que tiene la Argentina en el mundo. 

En ambas oportunidades se hicieron entrega de presentes recordatorios del paso del buque argentino por el puerto chileno de Punta Arenas.
Fuente: Gaceta Marinera, Armada Argentina.

EJERCICIO PASSEX
La corbeta “Granville” ejercitó con una unidad de la Marina de Brasil
21-1-2013 | Durante tres días navegaron aguas argentinas donde realizó maniobras tácticas con la corbeta MB “Almirante Barroso”, que se encontraba en la zona llevando a bordo a cadetes de la Escuela Naval Militar del vecino país.
Mar del Plata - Durante tres días de la semana pasada la corbeta ARA “Granville” llevó a cabo la ejercitación “Passex”, en aguas del Mar Argentino junto a la corbeta MB “Almirante Barroso”, de la Marina de Brasil.

El buque argentino, perteneciente al Comando de la División de Patrullado Marítimo zarpó el martes 15 desde su apostadero en la Base Naval Mar del Plata y navegó 150 millas náuticas al noreste de la ciudad, en demanda del punto de encuentro con la unidad brasileña. Este se encontraba próximo al límite lateral marítimo del Tratado del Río de la Plata, que divide las aguas jurisdiccionales de nuestro país con las de la República Oriental del Uruguay. 

Como es de cortesía naval internacional, se destacó con la antelación necesaria para estar a la espera de la unidad invitada y brindarle la bienvenida a aguas jurisdiccionales argentinas.

Durante el tránsito de navegación, la “Granville”, al mando del capitán de fragata Carlos Daniel Funes, realizó ejercicios de abandono, de incendio a bordo con traslado de personal herido a enfermería y distintas situaciones de reparación de averías en navegación. Todas las ejercitaciones tuvieron como intención mantener alto el nivel operativo de la dotación con miras al mejor cumplimiento de las tareas que se le asignen a la unidad a lo largo del año.






De acuerdo a la explicación brindada por el capitán de fragata Funes, la orgánica de los ejercicios “Passex” está prevista en las actas anuales del Comité Naval Operativo, que fijan pautas de cooperación y la forma de ejecutar ejercitaciones con unidades navales de ambos países a los fines de mantener las capacidades de interoperatividad y confianza mutua. En esta oportunidad, se aprovechó la presencia y tránsito de navegación por aguas jurisdiccionales argentinas de la corbeta “Barroso”, al comando del capitán de fragata Lulio Said, que además cumple con el ejercicio “Aspirantex”, que consiste en el primer embarque anual de cadetes de la Escuela Naval Militar de aquel país. 

Durante el desarrollo del “Passex”, “se realizaron maniobras tácticas con ambas embarcaciones, se realizaron distintas evoluciones, tales como formaciones, giros, rotaciones, pasajes al habla con guía de distancia y finalmente se realizó un “Photoex”, aprovechando el despegue del helicóptero orgánico de la unidad de Brasil”, agregó el comandante. Este consistió en tomar secuencias fotográficas de las maniobras de ambos buques operando de manera combinada.

Finalizado el ejercicio, la corbeta “Barroso” continuó con rumbo al puerto de Montevideo, República Oriental del Uruguay, y la “Granville” tomó amarras en la Base Naval Mar del Plata, durante la mañana del jueves. 
Fuente: Gaceta Marinera, Armada Argentina

Zarpó el “San Blas” rumbo a la Antártida
14-1-2013 | El transporte de la Armada participará en las tareas de apoyo logístico a la Marina de Brasil, delineadas en la orden de operaciones “Fraternidad Antártica I” para el traslado de personal y material. Prestará apoyo durante la reconstrucción de la estación Comandante Ferraz
Puerto Belgrano - Ante la presencia de familiares de sus tripulantes, el transporte ARA “Bahía San Blas”, perteneciente al Comando Naval Anfibio y Logístico, partió hoy desde la dársena de Puerto Belgrano con destino a la Antártida, donde prestará apoyo durante la reconstrucción de la estación antártica brasileña Comandante Ferráz.

Antes de la partida, el comandante del buque, capitán de corbeta Carlos Schavinsky, destacó: “esta tarea es un gran desafío personal y grupal por la particularidad de la operación y por el hecho de trabajar de manera combinada con la Marina de Brasil. Si bien hace muchos años que realizamos juntos el operativo Fraterno, tiene un sabor especial el realizarlo en la Antártida”.

Antes de tocar suelo antártico, realizará escalas previas intermedias en los puertos de Ushuaia y Punta Arenas (República de Chile). Allí, cargará todo los contenedores habitacionales que se trasladaran a la Base Comandante Ferráz.

“Cuando lleguemos a la base brasileña van a embarcar 95 hombres de la Armada de Brasil, quines van a realizar el montaje de los contenedores. Lo positivo será la posibilidad de entablar relaciones de amistad y poder hacer que se sientan cómodos en el buque”.

El tiempo estimado de navegación será de 70 días, periodo condicionado a las tareas de desembarco de los contenedores y a las condiciones climáticas. 
Fuente: Gaceta Marinera, Armada Argentina.

EN MAR DEL PLATA
Multitudinario recibimiento a la fragata ARA “Libertad”
10-1-2013 | Arribó ayer al puerto de la Base Naval donde esperaban miles de personas con banderas y carteles de bienvenida. Concluyó de esta forma el 43º Viaje de Instrucción, con toda su dotación y guardiamarinas a bordo. 
Mar del Plata - En el marco de una popular celebración, en la tarde de ayer arribó a la dársena de la Base Naval Mar del Plata la fragata ARA “Libertad”, cerrando así su 43º Viaje de Instrucción.

Luego de permanecer más de 70 días en el puerto Ghanés de Tema, y de otros 20 de navegación, el buque escuela de la Armada llegó a nuestro país con toda su tripulación a bordo, más los 69 guardiamarinas de la promoción 141º.

En medio de un importante despliegue, que incluyó acrobacias aéreas y fuegos artificiales, tomó amarras pasadas las 18 y a las 20 recibió a bordo a la presidente de la Nación, quien saludó a la plana mayor, dotación y guardiamarinas.

La llegada

Pasado el mediodía del martes, algunos tripulantes y los guardiamarinas, quienes desde hace un mes portan las jinetas que los distinguen como oficiales, abordaron la corbeta ARA “Granville”, que navegó dos horas para trasladarlos hacia proximidades de la zona de fondeo de la fragata.

Una vez allí, estos se trasladaron de un buque a otro por medio de la lancha patrullera ARA “Punta Mogotes”. Ya a bordo, luego de recibir los saludos de la Plana Mayor, se sumaron a las actividades del resto de la tripulación, quienes trabajaban en los últimos detalles de alistamiento de la unidad.

Durante la jornada de ayer, la “Libertad” zarpó pasadas las 15 con rumbo a la base. Durante las cinco millas náuticas que la separaban de la costa, fue escoltada por unas 150 embarcaciones deportivas y por la corbeta ARA “Espora”, que regresaba desde Sudáfrica y continuó hasta Puerto Belgrano. Además, durante esa navegación se llevó a cabo la revista naval, que consiste en una navegación en formación de columna de un grupo de embarcaciones, en este caso, encabezada por la fragata "Libertad".

Dos horas y media más tarde, el buque escuela hacía su ingreso por entre las escolleras sur y norte, asistida por dos remolcadores de la base naval. Ese fue uno de los momentos de mayor emoción para las miles de personas que se congregaron en el predio de la base y en sus alrededores para recibir al buque, quienes alentaban a la tripulación con cánticos. Mientras tanto el resto de las unidades allí apostadas hacían sonar sus sirenas a modo de saludo, tres aviones de la Escuadrilla de Acrobacia de la Fuerza Aérea realizaban acrobacias y dejaban estela de humo de colores y la Banda de la Armada y la del Cuerpo de Granaderos amenizaban la fiesta con música militar, temas patrios y también de repertorio popular.

A las 20 hizo su arribo la presidente de la Nación, doctora Cristina Fernández, quien inmediatamente abordó la fragata “Libertad” y saludó a su comandante, capitán de navío Pablo Lucio Salonio, y a los demás oficiales de la plana mayor. También hizo lo propio con los guardiamarinas que se encontraban formados en el sector de popa y con algunos tripulantes, a quienes les dio la bienvenida.

Luego de realizar un breve recorrido por la cubierta del buque, en nombre de toda la tripulación, el capitán Salonio le entregó a la presidente el cofre de insignia de mando presidencial, “con motivo de su gestión por la defensa de la soberanía y dignidad argentina, luego de la artera detención en el puerto de Tema, República de Ghana”.

Las palabras

Ya en tierra, la presidente volvió a saludar al personal del buque escuela diciendo “señores oficiales y suboficiales, bienvenidos a la Patria”.

Junto a la mandataria se encontraban el vicepresidente, Amado Boudou; el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli; el ministro de Defensa, Arturo Puricelli; y el jefe del Estado Mayor General de la Armada, almirante VGM Daniel Alberto Enrique Martin; entre otras autoridades civiles y militares.

Una vez finalizado el discurso, mientras se desplegaba un imponente show de fuegos artificiales, se removió el vallado que separaba al público del buque y los marinos pudieron descender para encontrarse con sus familiares, quienes habían aguardado ansiosos durante todo el día.

Luego de hacer lo propio con sus familiares, el capitán de navío Salonio brindó una conferencia de prensa a bordo para una gran cantidad de periodistas.

"El apoyo de toda la ciudadanía fue muy importante para nosotros. Los tripulantes reconocieron eso y actuaron en consecuencia para poder honrar ese compromiso. Estuvieron a la altura y me siento muy orgulloso de formar parte de este equipo", expresó el comandante.

Respecto de su condición de héroes, citada por uno de los periodistas, dijo "hemos cumplido con nuestro deber, simplemente eso. Seguimos adelante. No le atribuyo más significado que el de haber cumplido con nuestro trabajo, que hicimos con respeto y con profesionalismo".
Fuente: Gaceta Marinera, Armada Argentina.

British cannon from Battle of Cape Passaro 

found off Sicily

Marine archaeologists working on a wreck off the coast of Sicily
have discovered five large cannon from a British ship, believed 
to have sunk in a major battle with Spanish galleons.

BBC map
The British defeated the Spanish in the Battle of Cape Passaro, in 1718

The team searching waters near the city of Syracuse said the "exceptional" find dates back to the Battle of Cape Passaro in the early 1700s.
Pictures taken by divers show the cannon were barely covered by sand.
The discovery has helped pinpoint the exact location of the famous battle.
The cannon have now been brought to the surface - after 300 years in the deep sea - and cleaned.
According to the archaeologists, they are in such fine condition that - in some places - the barrels still gleam in the light.
The team said they were able to identify the guns using part of an inscription on the handle of a piece of cutlery also discovered nearby.
The letters LONDO were found under what appeared to be a picture of an English rose, clearly indicating the word London - they said.
This and other evidence has convinced the researchers that the cannon came from a British vessel sunk at the Battle of Cape Passaro in 1718.
The battle involved more than 60 ships and ended in defeat for the Spanish.
At the time, the British were attempting to drive them out of Sicily.
Source: BBC, UK.


Wednesday, 9 January 2013


La Fragata vino más despacio y paró en una isla de Brasil para demorar su llegada

POR NICOLÁS WIÑAZKI

Aseguran que podría haber arribado el domingo. La molestia de los marinos 
y los regalos demorados en containers.


Tierra a la vista. Imagen de la Fragata Libertad al aproximarse ayer a la costa marplatense. Quedó anclada a 9 km del puerto a la espera de la fiesta./TELAM

MAR DEL PALTA. ENVIADO ESPECIAL - 09/01/13 - 12:26
La llegada de la Fragata Libertad a Mar del Plata parecerá espontánea. En realidad, fue minuciosamente organizada. El buque podría haber vuelto al país el 6 de enero, calcularon sus marinos, según dejaron trascender algunos de ellos a Clarín. El barco no sólo bajó su velocidad en el último tramo de su vuelta a la Argentina: además, se detuvo algunos días en una isla de Brasil con el solo propósito de retrasar su arribo. Allí la embarcación ancló, aunque los tripulantes no habrían bajado a tierra.

La Presidenta nunca antes había participado del arribo de la Fragata. Hoy será su bautismo. Encargó la organización del evento a su principal productor de espectáculos, el director general de la Unidad Ejecutora de la Conmemoración del Bicentenario, Javier Grosman. El funcionario esun experto en shows audiovisuales.

Aunque nunca antes la Casa Rosada le había tal relevancia a un operativo de la Armada, lo cierto es que la fuerza fue relegada de las cuestiones clave del operativo de hoy. La Presidenta se molestó con la cúpula de los marinos desde que la Fragata fue embargada por la Justicia de Ghana.

Los tripulantes de la nave siguen padeciendo aquel episodio. Por ejemplo: la mayoría de ellos mandó a la Argentina, desde África, los bienes que compraron en los diferentes puertos del mundo. Los containers con esos objetos aun están en viaje, retrasados por motivos burocráticos inexplicables. Los marinos que se quedaron en el barco durante todo el embargo en Ghana sólo quieren llegar a ver a su familia. Se molestaron porque el buque fue anclado cerca de Mar del Plata a la espera del acto K. También porque deberán esperar que la Presidenta termine de dar su discurso para tocar tierra.
Fuente: Clarín, Buenos Aires, Argentina.